PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Premio a los Campeones de la Diversidad en las Profesiones de la Salud de 2005
Elia V. Gallardo, Esq.
P: ¿De qué forma las clínicas comunitarias ofrecen atención médica efectiva a las poblaciones desatendidas?
R: Las clínicas comunitarias surgieron como resultado del movimiento por los derechos civiles en la década de 1960 y a fin de resolver la falta de equidad en el sistema de atención médica entre aquellos que tenían dinero y acceso a servicios médicos y aquellos que eran pobres y no tenían acceso. Muchas veces la capacidad de pagar dependía de la etnia o raza de las personas. Las clínicas comunitarias proveen atención médica al pueblo y son las primeras en responder a los cambios demográficos de una comunidad al ofrecer servicios médicos a los nuevos inmigrantes. El facilitar el acceso no se limita a traducir a otros idiomas. Por ejemplo, en una de nuestras clínicas, nuestros equipos de profesionales médicos incluyen “intermediarios culturales”. Estos intermediarios dan sus opiniones cuando se comienza a discutir el diagnóstico y ayudan a comprender las diferentes normas culturales: por ejemplo, ayudando a los pacientes con algo tan sencillo como llegar a tiempo a una cita, o algo más complicado como llenar los formularios.
P: ¿Cuáles son algunos de los aspectos más gratificantes de su trabajo?
R: Antes de venir a trabajar al California Primary Care Association (CPCA), tuve el privilegio de trabajar con mujeres increíbles en la Organización en California de Líderes Campesinas, ayudándolas a ser promotoras. Estas mujeres habían participado activamente en el movimiento de trabajadores de campo y habían trabajado al lado de César Chávez. Como hija de trabajadores agrícolas, me sentí muy orgullosa de colaborar con estas “adelitas”. Desde que llegué al CPCA, uno de mis puntos culminantes fue haber conocido a un doctor de la primera clase que se graduó del programa de pago de préstamos para doctores y dentistas con conocimientos de otros idiomas y culturas que trabajan en áreas desatendidas. Sin este programa, estos profesionales no hubieran podido ejercer su profesión en una clínica comunitaria.
P: En su opinión, ¿cuáles son las comunidades que sufren más debido a su aislamiento lingüístico y la falta de diversidad en la fuerza laboral de la salud?
R: Hay muchos inmigrantes y refugiados nuevos que recientemente han llegado a los Estados Unidos y enfrentan grandes obstáculos. Los inmigrantes mixtecos y zapotecos del sur de México casi nunca hablan inglés o español, y debido a que estas comunidades son nuevas, apenas ahora se están asentando aquí. Muchas veces sus hijos, tras graduarse de la escuela preparatoria o la universidad, son quienes forman un lazo entre los nuevos inmigrantes y el sistema de atención médica. Yo fui ese lazo para mis padres, quienes emigraron de México y sólo hablaban español.
P: ¿Qué la mantiene motivada?
R: El acceso a la atención médica es un derecho humano, y el hecho que haya tanta gente sin seguro médico es inaceptable. Las clínicas comunitarias abren sus puertas a todos, ya puedan pagar o no, y sin que importe su estado legal. De verdad es muy fácil mantenerse motivada cuando la visión y la misión del trabajo que hago reflejan tanto mis propias creencias.
Sherry M. Hirota
P: ¿Cuándo se dio cuenta de que la cultura y la habilidad lingüística eran esenciales para proveer una atención médica de calidad?
R: Cuando Asian Health Services comenzó a funcionar, se hizo una encuesta dentro de un perímetro de 40 cuadras alrededor del barrio chino. La encuesta indicó que las barreras lingüísticas y la falta o accesibilidad del seguro médico eran los principales obstáculos. Casi todos los días escuchábamos relatos trágicos de nuestros pacientes que iban al hospital del condado. Tomamos en cuenta estas experiencias al planificar una agenda que abogaba por incrementar el uso de otros idiomas en el sistema de atención médica y por promover políticas públicas que aseguraran que estos derechos lingüísticos fueran establecidos y respetados.
P: Usted ha sido una pionera en la creación de planillas de empleados que reflejan la cultura de la comunidad. ¿Esto fue a propósito?
R: Me enorgullece mucho que desde muy temprano, nos dimos cuenta que a pesar de que tratábamos principalmente con chinos y filipinos, la población era cada vez más diversa. Llegaban coreanos, vietnamitas y gente de otros países del sureste de Asia, y no había profesionales capacitados (mucho menos asistentes) para atenderles. Cuando se trata del cuidado médico, nadie es descartable, por lo que empleamos a gente de la comunidad y la capacitamos. Después de cierto tiempo, desarrollamos el modelo laboral de asistencia comunitaria basado en estos asistentes capacitados, quienes conocían otras culturas y eran bilingües. No pudimos emplear a doctores que hablaran los idiomas de cada una de las comunidades que atendíamos, pero nos aseguramos de tener por lo menos dos empleados de tiempo completo que hablaran cada idioma a fin de ser intermediarios.
P: ¿Cuáles son los obstáculos que ha enfrentado al promover la diversidad laboral?
R: No hay una fuente de candidatos minoritarios al alcance de la mano. No hablo solamente de la raza y etnia, sino de candidatos que hayan crecido en las comunidades desatendidas y que puedan identificarse con las experiencias de nuestros pacientes regulares. Otra dificultad ha sido tratar de crear oportunidades de desarrollo profesional para los miembros de la comunidad que hemos empleado. He trabajado por desarrollar una academia comunitaria de salud con el fin de que las universidades reconozcan nuestro trabajo como un programa de “práctica laboral”, otorgando crédito académico a nuestros trabajadores de la salud. Pero ha sido difícil.
P: ¿Qué se puede hacer para incorporar más trabajadores comunitarios de la salud en el sistema de salud?
R: Los trabajadores comunitarios de la salud realmente han tenido un efecto positivo en la salud, el cual ha sido comprobado por muchos estudios que indican que la mayoría de los grupos minoritarios tiende a tener malas relaciones con sus doctores. Si reconocemos que estos trabajadores son intermediarios que incrementan la efectividad del sistema de salud para los desatendidos, debemos de aportar los dólares necesarios para apoyarlos. En cuanto a los servicios de intérpretes, lamentablemente no recibimos reembolsos. Debemos reconocer que sin la ayuda de los trabajadores comunitarios de la salud, el sistema de salud no puede ser competente. Considerando su diversidad, California debe enfrentar este problema.
Martín Waukazoo
P: ¿Qué lo llevó a formar parte del movimiento de cuidado médico comunitario?
R: Empecé a tomar parte en el movimiento de cuidado médico comunitario después de haber enfrentado un problema con el alcoholismo. Fui a la clínica a comenzar el proceso de rehabilitación. La recepcionista con la que hablé fue la primera persona en la vida que me trató con respeto. Solicité un trabajo en la clínica y llegué a ser subdirector. Cuando el director ejecutivo renunció, el Dr. Gerald Hill, un joven médico indio, me pidió que aceptara el cargo. Le contesté que no, porque en aquellos momentos la organización tenía problemas financieros. El Dr. Hill y yo nos sentamos, y le dije: Bueno, voy a tratar. Pero usted tiene que ayudarme. Dijo que sí. Pensé que solamente lo haría por seis meses y ya han pasado 24 años.
P: ¿Cuál es el papel que desempeñan los centros comunitarios de salud?
R: Una clínica no es solamente un centro de salud sino también un centro comunitario. Si alguien llega de Arizona, Nuevo México o Dakota del Sur, lo primero que van a preguntar al entrar a la estación de autobuses Greyhound es, ¿dónde está la clínica? La clínica es el corazón de la comunidad.
P: ¿Hacen falta más profesionales de la salud que sean nativoamericanos?
R: La atención médica no se limita a la salud física. Tener un enfermero o enfermera titulada que haya estudiado medicina occidental y que practique sus tradiciones, aumenta la probabilidad de que el paciente mejore. Y cuando el paciente mejora, su familia y la comunidad mejoran. La curación no ocurre dentro de individuos sino dentro de comunidades.
P: ¿Cuáles son los obstáculos que usted cree que hay que vencer para incrementar el número de nativoamericanos en las profesiones de la salud?
R: Creo que nosotros mismos somos el obstáculo. Necesitamos crear modelos de personas ejemplares en nuestra comunidad. Cuando un niño vea un doctor o un enfermero que son nativoamericanos, podrá respetarlos y decir: “Quiero ser doctor”, o “quiero ser enfermera titulada”. Pese a lo anterior, vale aclarar que hemos avanzado mucho en la lucha contra esta barrera.
P: ¿Qué le gustaría aconsejar a los jóvenes que estén contemplando estudiar una carrera de la salud?
R: Los jóvenes tienen la enorme responsabilidad y oportunidad de afectar vidas. No estudies solamente acerca de tu cultura; estudia con anhelo otras culturas. Cuando aprendes más acerca de otros, te conectas con ellos. Asegúrate que cada día que camines por la calle, estés consciente que eres un modelo para una sobrina o sobrino, o para tu hermanito o hermanita. Actúa de manera que tus padres y abuelos se sientan orgullosos de ti, y que tu gente también se sienta orgullosa. |